viernes, 6 de enero de 2012

Sísifo, Francisco Alvarez Hidalgo (1997)




Sudor, y esfuerzo, y corazón sangrante, 
Fruto estéril de inútiles intentos, 
Perturban la razón como instrumentos 
De diabólico y fiero nigromante.

Oh, qué tarea insólita y constante, 
Avanzando la roca a pasos lentos, 
Perdiéndola en los últimos momentos, 
Para recomenzar en un instante.


A punto estamos de obtener victoria 
Desprendiendo el temor de nuestra mente 
Al ritmo de cercana melodía,


Cuando los cangilones de la noria 
Desparraman el agua inútilmente 
Dejando el alma una vez más vacía.

SÍSIFO - POETA, Luz Méndez de la Vega


Sísifo (Instalación). Juan Ra Hernandez, 2001


Acezante hacia arriba olvidado del tiempo,
arrastrando pétrea carga de palabras
que me impulsan hacia el abismo caigo
en el aterrador blanco vacío de la página.


Para volver a empezar el suplicio
de buscar en la cumbre el inalcanzable,
aire intacto de lo nunca antes dicho.


Acezante subo pero me arrastra
el cargamento de oscuras palabras,
duras y frías pesadas como piedras.


Ansioso de alas que no puedo hacer crecer
en mi espalda me resigno y regreso,
al principio agotador del primer verso
o de la página vacía.


Sangrante frustrado en el ascenso sin lograr vencer,
el peso lastre de siglos virginidad imposible
retomo mi carga: tortura eterna de lo inconcluso.

SÍSIFO, Juan Vicente Piqueras

Esperanza D`ors, Sísifo con Muletas (2006)

Es triste que el destino de un hombre sea Sísifo,
que hayamos de llevar sobre los hombros
la misma piedra siempre, que parece
ya nuestro pensamiento, y tropecemos
en ella tantas veces como vidas
quisiéramos tener y sin embargo.

Es triste trepar riscos cargados de razón
y dejarla caer al alcanzar la cumbre
para después volver al mismo error
un día y otro, como el alma al vicio,
condenados a ser, sedientos, quienes somos:
quienes quisimos ser y sin embargo.

Es triste repetirse como la misma historia,
dar vueltas a la noria, día y noche,
moliendo una manera de ser y de mirar
que te lleva a sufrir y a hacer sufrir.
Llevo mi piedra en mí, mi pensamiento,
y dentro yo, esperando ser tallado,
esculpido, salvado y sin embargo.

viernes, 30 de diciembre de 2011

JACOBO ORPHANUS: Arquetipo de la Orfandad

El Huérfano suele ser arquetípicamente un IDEALISTA DESILUSIONADO, a propósito de su conciencia del drama vital y la tragedia del mundo. "El drama vital no es trágico sino en los raros momentos en que se asoma, fugaz, a su conciencia." (Camus, 1942)


El Huérfano es DUEÑO DE SU DESTINO, sin ascendencia y el deber de una tradición sobre sí, tiene como tarea el confiar en sus PROPIAS FUERZAS. "Hace del destino un asunto humano, que debe ser arreglado entre los hombres." (Camus, 1942). El don de la orfandad, es precisamente la responsabilidad, y hacerse RESPONSABLE es convertirse en DUEÑO DE SÍ. 


En la historia de los Mitos Occidentales, sobresalen los nombres de JACOB hijo de Isaac (Mitología Hebrea), y SISIFO hijo de Eolo y Enarete (Mitología Griega). Ambos como símbolos equivalentes y paralelos de la ORFANDAD ESENCIAL del hombre LIBRE y DUEÑO de su DESTINO.


Jacob o Ya'akov, en hebreo יַעֲקֹב "sostenido por el talón" o en árabe يعقوب Yaʿqūb, conocido después como Israel hebreo יִשְׂרָאֵל "el que PELEA CON DIOS", árabe اسرائيل Isrāʾīl) es uno de los patriarcas en la Biblia. Se distingue por haber contendido con su hermano en el vientre de su madre para ser el primero en nacer, así como de haber igualmente contendido con un angel (Elhoim). De allí deriva su nombre como el que contiende, o se resiste a Dios. Su contienda y su resistencia al angel de Dios, le han constituído como un ejemplo de ORFANDAD en la mitología hebrea. (Imagen: Jacob, por Karen Laub - Novak)



Por otro lado, desde los tiempos de Homero, Sísifo (Σίσυφος) fue fundador y rey de éfira tuvo fama de ser el más astuto de los hombres y el menos escrupuloso. Cuando Thanatos fue a buscarle, Sísifo le puso grilletes y lo apresó por lo que nadie murió hasta que Ares vino, liberó a Thanatos, y puso a Sísifo bajo su custodia. En el infierno Sísifo fue obligado a empujar una piedra enorme cuesta arriba por una ladera empinada, pero antes de que alcanzase la cima de la colina la piedra siempre rodaba hacia abajo, y Sísifo tenía que empezar de nuevo desde el principio. La vida humana es representada a través de sisifo en la figura del HÉROE TRÁGICO quién paradójicamente halla la emancipación en su castigo.




JACOBO ORPHANUS (Del latín Horphanus), es la representación del arquetipo del huérfano el cual está relacionado con asumir la ADULTEZ, lo que significa hacerse cargo de SÍ MISMO. En el aspecto luminoso, el huérfano afronta la jornada con independencia y consciente de que estará sólo en el camino, sin asumir el papel de víctima.